El Sistema de Diligancia Debida obliga a las empresas que comercialicen por primera vez madera y sus derivados como palets dentro de la Unión Europea a demostrar la legalidad en origen. También deberán identificar, cuando sea necesario, a los agentes a los que se les ha suministrado estos productos.

El resto de agentes que intervienen en la cadena de fabricación y comercialización deben de ser capaces de acreditar documentalmente la trazabilidad durante todo el proceso y guardar la información relativa a la procedencia de la madera durante al menos 5 años.

El Sistema de Diligencia Debida recoge tres obligaciones para aquellas empresas que comercialicen por primera vez madera o derivados en la Unión Europea: Información, Evaluación del riesgo y su Mitigación.

Información. Las empresas deberán facilitar el acceso a la información sobre el producto (nombre comercial y tipo, país de aprovechamiento, cantidad, etc.), proveedor, destinatarios comerciales, documentación que demuestre se cumple con la legislación aplicable, etc.

Evaluación de riesgo. Deberá medirse el riesgo de que exista madera ilegal en la cadena de suministro. Se tendrán en cuentas varios aspectos: garantías de cumplimiento de la legislación aplicable, predominio de determinadas especies arbóreas, constancia de prácticas de tala ilegal en el país de aprovechamiento, sanciones impuestas por organismos internacionales, etc.

Mitigación del riesgo. En caso de que existan riesgos, se adoptarán las medidas necesarias para reducirlos. Estas pueden consistir en la obligación de aportar información o documentos adicionales o exigir la verificación por una tercera parte independiente.

Básicamente el Sistema de Diligencia Debida afecta a todos los productos de madera y sus derivados excepto:

  • Los productos reciclados.
  • Los productos que hayan agotado su ciclo de vida y que de otro modo se tratarían como residuos, tales como residuos de la industria maderera usados como biomasa.
  • Los productos fabricados con caña o bambú.
  • Maderas destinadas a la producción energética (biomasa forestal).
  • Papel impreso, tales como libros o revistas.